AMIGOS,EL SANTO PADRE BENEDICTO XVI HABLÓ AYER EN LA AUDIENCIA DE LOS MIÉRCOLES, DE UN TEMA MUY IMPORTANTE YA QUE CADA DÍA LA MEDITACIÓN SE HACE MAS NECESARIA, SIN EMBARGO MUCHAS VECES DECIMOS O QUE NO TENEMOS TIEMPO PARA MEDITAR DEBIDO AL TRABAJO QUE TENEMOS O QUE NO SABEMOS DE QUE MEDITAR CADA DÍA.
YO LES DIGO QUE LA MEDITACIÓN DIARIA ES MUY NECESARIA PORQUE DE ESA FORMA DAMOS UN PARON EN NUESTRA RUTINA DIARIA Y NOS ACERCARNOS A DIOS Y VER LO QUE NOS DICE.
HAY TANTO VIENTO EN NUESTRO CORAZÓN QUE NOS IMPIDE PENETRAR EN UNO MISMO Y DEDICAR UN RATO AL DÍA.
ESTA ES LA RAZÓN POR LA QUE HE CONSIDERADO INTERESANTE INSERTAR A CONTINUACIÓN LA CATEQUESIS QUE SOBRE LA MEDITACIÓN NOS HA DADO NUESTRO SANTO PADRE, BENEDICTO XVI, PUBLICADO POR LA AGENCIA ZENIT
DESEO INMENSAMENTE EL QUE NOS APROVECHEMOS DE LA ENSEÑANZA DE SU SANTIDAD YA QUE ELLO NOS VA A AYUDAR GRANDEMENTE PARA ACERCARNOS MAS A DIOS Y POR TANTO AMAR MÁS A NUESTRO PRÓJIMO, NO OLVIDEMOS QUE LO IMPORTANTE ES AMAR A DIOS Y ESE AMOR A DIOS SI NO SE REFLEJA EN EL AMOR A LOS HERMANOS, NO NOS VALE DE NADA.
A CONTINUACIÓN, LA CATEQUESIS DEL SANTO PADRE:
Orientaciones del Papa para meditar hoy
destaca la importancia de dar tiempo a Dios con constancia para el crecimiento espiritual
CASTEL GANDOLFO, miércoles 17 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- El Papa invitó hoy a “ser capaces de detenernos un momento y meditar” en nuestra ajetreada vida actual para conocer la voluntad de Dios y a entrar en ella, un camino directo al Paraíso.
Lo hizo a través de una catequesis sobre la meditación, que ofreció a los fieles congregados en el patio interior del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo para la Audiencia General de los miércoles.
“En nuestro tiempo estamos siendo absorbidos por muchas actividades y compromisos, preocupaciones, problemas”, constató.
Ante esta situación, añadió, “María nos enseña lo necesario que es encontrar en nuestras jornadas, con todas las actividades, momentos para recogernos en silencio y meditar sobre lo que el Señor nos quiere enseñar, sobre cómo está presente y actúa en el mundo y en nuestra vida”.
En su reflexión, el Papa partió de una afirmación: como María, “nosotros podemos alcanzar el Paraíso”.
“La cuestión es: ¿cómo?”, continuó. Y respondió: “creer, confiarse en el Señor, entrar en su voluntad, ésa es la dirección esencial”, el camino directo al cielo.
Como manera para poder conocer la voluntad de Dios, Benedicto XVI se refirió a “la vida del contacto con Dios, es decir, la meditación”.
El Pontífice invitó a reservar un tiempo en la vida cotidiana para la llamada “oración mental”.
“A menudo vemos sólo las cosas negativas –constató-; debemos tener en nuestra memoria también las cosas positivas, los dones que Dios nos ha hecho, estar atentos a los signos positivos que vienen de Dios y recordarlos”.
El modelo de María
“Hablamos de una meditación que no está hecha de palabras, sino que es una toma de contacto de nuestra mente con el corazón de Dios –explicó-. Y María en esto, es un modelo muy real”.
Benedicto XVI recordó que “ella está atenta a todo lo que el Señor le ha dicho y le ha hecho, y medita, es decir, toma contacto con diversas cosas, profundizándolas en su corazón”.
Según el Papa, “el misterio de la Encarnación del hijo de Dios y de la maternidad de María es tan grande, que exige un proceso de interiorización”.
“No sólo es algo físico que Dios realiza en Ella, sino que es algo que exige una interiorización por parte de María que busca profundizar en el conocimiento, interpretar el sentido, comprender sus implicaciones y consecuencias”.
“Así día tras día, en el silencio de la vida ordinaria, María continuó custodiando en su corazón, los siguientes sucesos maravillosos de los que fue testigo, hasta la prueba extrema de la Cruz y la gloria de la Resurrección”, continuó.
Y añadió: “María ha vivido plenamente su existencia, sus deberes cotidianos, su misión de madre, pero ha sabido mantener en sí un espacio interior para reflexionar sobre la palabra y la voluntad de Dios, sobre lo que sucedía en sí misma, sobre los misterios de la vida de su Hijo”.
Formas de meditar
El Papa invitó a “crear en nosotros una situación de recogimiento, de silencio interior, para reflexionar, asimilar los misterios de nuestra fe y lo que Dios obra en nosotros” e indicó distintas formas de meditar hoy en día.
Se puede meditar, dijo, “tomando, por ejemplo, una breve cita de la Sagrada Escritura -sobre todo los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las Cartas de los Apóstoles-, o bien una página de un autor espiritual que nos acerca y nos hace más presentes las realidades de Dios en nuestro momento actual”.
Se puede meditar, continuó, “quizás también haciéndose aconsejar por el confesor o por el director espiritual, leer y reflexionar sobre lo que se ha leído, deteniéndose sobre eso, tratando de comprenderlo, de entender lo que nos dice a nosotros, en el día de hoy, abrir nuestro ánimo a lo que el Señor quiere decirnos o enseñarnos”.
“También el Santo Rosario es una oración de meditación –añadió-: repitiendo el Ave María se nos invita a plantearnos y a reflexionar sobre el Misterio que hemos proclamado”.
Y concluyó sugiriendo: “Podemos detenernos también en cualquier experiencia espiritual intensa, sobre las palabras que quedan impresas en la participación de la Eucaristía dominical”.
“Hay muchas maneras de meditar y de tomar contacto con Dios, de acercarnos a Él, y, de este modo, estar en el camino hacia el Paraíso”, concluyó.
La constancia, fundamental
Por otra parte, destacó la importancia de “la constancia en el dar tiempo a Dios”, como “un elemento fundamental para el crecimiento espiritual”.
“Será el mismo Señor el que nos dé el gusto por sus misterios, por sus palabras, por su presencia y acción, sentir qué bello es que Dios hable con nosotros; nos hará comprender de una manera más profunda qué quiere de nosotros”, dijo.
Y concluyó destacando que el objetivo de la meditación es “confiarnos cada vez más en las manos de Dios, con confianza y amor, seguros de que sólo haciendo su voluntad somos, finalmente, felices”.
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jueves, 18 de agosto de 2011
EVANGELIO CORRESPONDIENTE AL JUEVES 18.08.2011. JUEVES XX DEL TIEMPO ORDINARIO
Contemplar el Evangelio de hoy
Día litúrgico: Jueves XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 22,1-14): En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a los grandes sacerdotes y a los notables del pueblo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió a sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir. Envió todavía a otros siervos, con este encargo: ‘Decid a los invitados: Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda’. Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.
»Entonces dice a sus siervos: ‘La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda’. Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?’. Él se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: ‘Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes’. Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos».
Comentario: Rev. D. David AMADO i Fernández (Barcelona, España)
«Mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda»
Hoy, la parábola evangélica nos habla del banquete del Reino. Es una figura recurrente en la predicación de Jesús. Se trata de esa fiesta de bodas que sucederá al final de los tiempos y que será la unión de Jesús con su Iglesia. Ella es la esposa de Cristo que camina en el mundo, pero que se unirá finalmente a su Amado para siempre. Dios Padre ha preparado esa fiesta y quiere que todos los hombres asistan a ella. Por eso dice a todos los hombres: «Venid a la boda» (Mt 22,4).
La parábola, sin embargo, tiene un desarrollo trágico, pues muchos, «sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio...» (Mt 22,5). Por eso, la misericordia de Dios va dirigiéndose a personas cada vez más lejanas. Es como un novio que va a casarse e invita a sus familiares y amigos, pero éstos no quieren ir; llama después a conocidos y compañeros de trabajo y a vecinos, pero ponen excusas; finalmente se dirige a cualquier persona que encuentra, porque tiene preparado un banquete y quiere que haya invitados a la mesa. Algo semejante ocurre con Dios.
Pero, también, los distintos personajes que aparecen en la parábola pueden ser imagen de los estados de nuestra alma. Por la gracia bautismal somos amigos de Dios y coherederos con Cristo: tenemos un lugar reservado en el banquete. Si olvidamos nuestra condición de hijos, Dios pasa a tratarnos como conocidos y sigue invitándonos. Si dejamos morir en nosotros la gracia, nos convertimos en gente del camino, transeúntes sin oficio ni beneficio en las cosas del Reino. Pero Dios sigue llamando.
La llamada llega en cualquier momento. Es por invitación. Nadie tiene derecho. Es Dios quien se fija en nosotros y nos dice: «¡Venid a la boda!». Y la invitación hay que acogerla con palabras y hechos. Por eso aquel invitado mal vestido es expulsado: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?» (Mt 22,12).
COMENTARIO
VAMOS A CONTEMPLAR LA INVITACIÓN A LA BODA COMO LA INVITACIÓN A PARTICIPAR EN LA JMJ
¿ESTAMOS PREPARADO PARA ASISTIR HOY JUEVES 18 A RECIBIR AL SANTO PADRE? PONGÁMONOS NUESTRAS MEJORES GALAS, PERO GALAS INTERIORES, ES DECIR TENEMOS QUE ENGALANARNOS PARA RECIBIR HOY AL SANTO PADRE. NO NOS OLVIDEMOS Y PREPARÉMONOS A RECIBIRLO, LOS QUE ESTÁN EN MADRID PUES LO RECIBEN EN MADRID, PERO LOS QUE COMO YO Y MUCHISÍMAS PERSONAS MAS QUE NO HEMOS PODIDO DESPLAZARNOS, OREMOS A DIOS PARA QUE EL RECIBIMIENTO SEA DE CORAZÓN. AMIGOS VAYAMOS PREPARADOS A ESA BODA, NO SEAMOS COMO AQUEL QUE JESUS TUVO QUE DESPEDIR PORQUE NO SE HABÍA PRESENTADO CON LA VESTIMENTA ADECUADA. ¡AMIGOS VIVA EL PAPA, LE QUEREMOS ENTRE NOSOTROS Y PEDIMOS A DIOS QUE TODOS LOS QUE NO VAYAN PREPARADOS DESPÍDELOS VACÍOS. A M É N
Día litúrgico: Jueves XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 22,1-14): En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a los grandes sacerdotes y a los notables del pueblo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió a sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir. Envió todavía a otros siervos, con este encargo: ‘Decid a los invitados: Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda’. Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.
»Entonces dice a sus siervos: ‘La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda’. Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?’. Él se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: ‘Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes’. Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos».
Comentario: Rev. D. David AMADO i Fernández (Barcelona, España)
«Mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda»
Hoy, la parábola evangélica nos habla del banquete del Reino. Es una figura recurrente en la predicación de Jesús. Se trata de esa fiesta de bodas que sucederá al final de los tiempos y que será la unión de Jesús con su Iglesia. Ella es la esposa de Cristo que camina en el mundo, pero que se unirá finalmente a su Amado para siempre. Dios Padre ha preparado esa fiesta y quiere que todos los hombres asistan a ella. Por eso dice a todos los hombres: «Venid a la boda» (Mt 22,4).
La parábola, sin embargo, tiene un desarrollo trágico, pues muchos, «sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio...» (Mt 22,5). Por eso, la misericordia de Dios va dirigiéndose a personas cada vez más lejanas. Es como un novio que va a casarse e invita a sus familiares y amigos, pero éstos no quieren ir; llama después a conocidos y compañeros de trabajo y a vecinos, pero ponen excusas; finalmente se dirige a cualquier persona que encuentra, porque tiene preparado un banquete y quiere que haya invitados a la mesa. Algo semejante ocurre con Dios.
Pero, también, los distintos personajes que aparecen en la parábola pueden ser imagen de los estados de nuestra alma. Por la gracia bautismal somos amigos de Dios y coherederos con Cristo: tenemos un lugar reservado en el banquete. Si olvidamos nuestra condición de hijos, Dios pasa a tratarnos como conocidos y sigue invitándonos. Si dejamos morir en nosotros la gracia, nos convertimos en gente del camino, transeúntes sin oficio ni beneficio en las cosas del Reino. Pero Dios sigue llamando.
La llamada llega en cualquier momento. Es por invitación. Nadie tiene derecho. Es Dios quien se fija en nosotros y nos dice: «¡Venid a la boda!». Y la invitación hay que acogerla con palabras y hechos. Por eso aquel invitado mal vestido es expulsado: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?» (Mt 22,12).
COMENTARIO
VAMOS A CONTEMPLAR LA INVITACIÓN A LA BODA COMO LA INVITACIÓN A PARTICIPAR EN LA JMJ
¿ESTAMOS PREPARADO PARA ASISTIR HOY JUEVES 18 A RECIBIR AL SANTO PADRE? PONGÁMONOS NUESTRAS MEJORES GALAS, PERO GALAS INTERIORES, ES DECIR TENEMOS QUE ENGALANARNOS PARA RECIBIR HOY AL SANTO PADRE. NO NOS OLVIDEMOS Y PREPARÉMONOS A RECIBIRLO, LOS QUE ESTÁN EN MADRID PUES LO RECIBEN EN MADRID, PERO LOS QUE COMO YO Y MUCHISÍMAS PERSONAS MAS QUE NO HEMOS PODIDO DESPLAZARNOS, OREMOS A DIOS PARA QUE EL RECIBIMIENTO SEA DE CORAZÓN. AMIGOS VAYAMOS PREPARADOS A ESA BODA, NO SEAMOS COMO AQUEL QUE JESUS TUVO QUE DESPEDIR PORQUE NO SE HABÍA PRESENTADO CON LA VESTIMENTA ADECUADA. ¡AMIGOS VIVA EL PAPA, LE QUEREMOS ENTRE NOSOTROS Y PEDIMOS A DIOS QUE TODOS LOS QUE NO VAYAN PREPARADOS DESPÍDELOS VACÍOS. A M É N
miércoles, 17 de agosto de 2011
HOMILÍA DEL CARDENAL ROUCO EN LA MISA DE INAUGURACIÓN DE LA JMJ, EN LA PLAZA DE CIBELES DE MADRID
Homilía del cardenal Rouco en la Misa de Inauguración de la JMJ
Hoy en la Plaza Cibeles de Madrid
MADRID, martes 16 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía que el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid, pronunció hoy durante la Misa de apertura de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, en la plaza de la Cibeles.
* * * * *
Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:
1. ¡Bienvenidos a Madrid para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud convocada por nuestro Santo Padre Benedicto XVI hace tres años en Sydney y que se inicia con la solemne celebración eucarística en esta céntrica Plaza madrileña de la Cibeles!
¡Bienvenidos Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos! ¡Os saludo con afecto fraterno en el Señor! Os acompañan numerosos sacerdotes, consagrados y consagradas y una ingente multitud de jóvenes, esperanza y futuro de nuestras Iglesias particulares, de nuestros pueblos y naciones, ¡de la Iglesia entera!
2. Permitidme que me dirija a ellos directamente como Pastor de la Iglesia Diocesana de Madrid y como Presidente de la Conferencia Episcopal Española y que les diga con todo el corazón:
Queridos jóvenes del mundo: ¡Bienvenidos a España! Muchos de vosotros habéis experimentado y apreciado ya en los días de la semana previa en vuestro recorrido por las Diócesis españolas la cordial acogida y el amor fraterno de vuestros hermanos los jóvenes de España, de sus familias, de sus comunidades y de sus Pastores. Habéis podido comprobar que esa actitud de brazos abiertos y de cálida simpatía tiene que ver profundamente con el hecho vivo de un viejo país formado por una comunidad de pueblos: ¡España!, cuya principal seña de identidad histórica, ¡de su cultura y modo de ser!, es la profesión de la fe cristiana de sus hijas e hijos en la comunión de la Iglesia Católica. La personalidad histórica de España se forja con rasgos inconfundibles en torno a la visión cristiana del hombre y de la vida desde los albores mismos de su historia, iniciada en gran medida con la primera andadura de la predicación apostólica en suelo español hace casi dos mil años. Uno de los más lúcidos escritores e intérpretes de la España contemporánea pudo decir: “España se constituye animada por un proyecto histórico que es su identificación con el cristianismo”1.
3. ¡Bienvenidos a España y bienvenidos a Madrid, su Capital! La Iglesia metropolitana de Madrid con sus Diócesis sufragáneas, Alcalá de Henares y Getafe, os abren no sólo las puertas físicas de sus parroquias, de sus colegios, de sus más variados edificios e instalaciones culturales y deportivas, junto con las cedidas generosamente por las instituciones públicas y privadas para este acontecimiento singular, sino, también, esos ámbitos más humana y cristianamente cálidos que son sus familias y sus comunidades. Es decir: ¡os abren las puertas de su corazón!
¡Sentíos como en vuestra propia casa, como en vuestro propio hogar! La Iglesia y el pueblo de Madrid quiso −y quiere− ser para todos vosotros desde ayer mismo, en ese siempre difícil momento de la llegada y del alojamiento de los peregrinos y durante los días de la Jornada que culminan el domingo, lugar propicio para vivir la amistad y la fraternidad cristiana en el marco a la vez humano y divino de la Iglesia Universal, que es Casa y Familia de los hijos de Dios esparcidos por toda la faz de la tierra. Y así como España no es inteligible sin su bimilenaria tradición católica, Madrid, residencia real y su Capital desde la segunda mitad del siglo XVI, en plena irrupción de la Modernidad, tampoco. Las raíces cristianas de esta ciudad, muy antiguas, bien identificadas al iniciarse el segundo milenio del cristianismo, siguen vivas y vigorosas influyendo en la configuración de su fisonomía social, cultural y humana, pero, sobre todo, de su alma: ¡el alma de sus hijos e hijas! ¡Madrid es una ciudad acogedora y cordial de todos los que la visitan, vengan de donde vengan!
4.Las Jornadas Mundiales de la Juventud, con su ya larga trayectoria de más de un cuarto de siglo, son inseparables del Beato, en cuya memoria celebramos esta tarde la Eucaristía en la Plaza de la Cibeles madrileña; muy cerca, por cierto, del lugar en que él mismo presidió tres grandes celebraciones en los años 1982, 1993 y 2003. Os estoy hablando del inolvidable, venerado y querido Juan Pablo II. ¡El Papa de los jóvenes! Con Juan Pablo II se inicia un periodo histórico nuevo, ¡inédito!, en la relación del Sucesor de Pedro con la juventud, y, consecuentemente, una hasta entonces desconocida relación de la Iglesia con sus jóvenes: relación directa, inmediata, de corazón a corazón, impregnada de una fe en el Señor, en Jesucristo, entusiasta, esperanzada, alegre, contagiosa. Desde aquella convocatoria primera de la Jornada de 1985 en Roma hasta esta Jornada de Madrid se ha ido desgranando una bella historia de fe, esperanza y amor en tres generaciones de jóvenes católicos y no católicos, que han visto cómo se transformaba su vida en Cristo y cómo surgían entre ellos innumerables vocaciones para el sacerdocio, la vida consagrada, el matrimonio cristiano y el apostolado. La santidad personal de Juan Pablo II brilla con un atractivo singular precisamente en este aspecto de la evangelización de los jóvenes contemporáneos. Nuestro Santo Padre Benedicto XVI no ha dudado en resaltar el amor a los jóvenes de Juan Pablo II en la Homilía de su Beatificación el primero de Mayo en la Plaza de San Pedro.
5. El secreto de esa luminosa personalidad, moldeada en la perfección de la caridad, se desvela fácilmente a la luz de la Palabra de Dios que ha sido proclamada. La clave de explicación de toda su vida, consagrada al Señor, a la Iglesia y al hombre, no es otra que su encendido amor a Jesucristo, del que, como San Pablo, no quiso apartarse nunca. Juan Pablo II pasó también en su vida por la aflicción, por la angustia, por la persecución, por las carencias más elementales en los años de la II Guerra Mundial, de la ocupación implacable y cruel de su patria, del despojo inhumano de los suyos… Sufrió el dolor de los perseguidos por la causa de Cristo antes y después de su elección a la Sede de Pedro: literalmente, hasta la sangre. Testigo indomable de la verdad y de la esperanza cristiana, vivió la verdad del “si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”, sin miedo a ninguna oposición interna o externa a la Iglesia. ¡Fue un valiente de Cristo! Nada pudo apartarle de su amor.
¡Que emocionante resulta imaginarse y revivir los momentos de su diálogo íntimo con el Señor cuando le pregunta si “le ama más que éstos”! ¡Cuántas veces le habrá respondido en las más críticas, doloridas y decisivas circunstancias de sus años de Pastor de la Iglesia Universal: “Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero”! El Papa sabía muy bien que apacentar las ovejas de Jesús comportaba dejase “ceñir” por otro y ser llevado adonde uno no quisiera.
6. Este amor apasionado a Jesucristo es precisamente lo que fascinaba y cautivaba a los jóvenes. Comprendían que de este modo ellos eran queridos y amados por el Papa de verdad: sin halagos, ni disimulos; ni interesada, engañosa o superficialmente; sino con toda la autenticidad del que sólo buscaba su bien, el bien de sus vidas: ¡su felicidad!, ¡su salvación! Y lo buscaba entregando, sin reservase nada, la propia vida. Lo intuían con el corazón más que lo razonaban con la cabeza. No es extraño, pues, que viesen en el Papa a aquel mensajero de la gracia y de la paz de Jesucristo, anunciado por el Profeta Isaías, cuando decía: “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «Tu Dios es rey»!”. Quien quiera que haya vivido las Jornadas Mundiales de Buenos Aires, Santiago de Compostela, Czestochowa, Denver, Manila, Paris, Roma, Toronto… habrá podido constatar que en la forma de recibir al Papa, con aquella mezcla tan entrañable de júbilo y respetuosa ternura, los jóvenes demostraban que le estaban reconociendo como aquel que venía a su encuentro en el nombre del Señor.
7. A partir de la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela en 1989 las Jornadas se conciben y viven como el final gozoso de una peregrinación, fuese cual fuese el lugar de su celebración, sintonizando con el estilo atrayente de la tradición cristiana. Al invitaros a participar en esta Jornada de Madrid, la vigésimo sexta, el Papa os está diciendo: poneos en camino para un nuevo encuentro con el Señor, el amigo, el hermano, ¡Jesucristo! El es el único que puede comprenderos y conduciros a la verdad; daros la vida que no acaba nunca; daros la felicidad: ¡el Amor verdadero! Sí, los jóvenes de las Jornadas Mundiales de la Juventud han sido desde Santiago de Compostela y para siempre peregrinos de la Iglesia. Recorren en comunión con ella un excepcional itinerario espiritual de consecuencias decisivas para el futuro de sus vidas. Comprueban que la senda señalada por el Sucesor de Pedro les lleva efectivamente a Cristo sin que ningún poder humano pueda impedirlo. Senda para su búsqueda; pero sobre todo, camino para su encuentro. Él es el que toma la iniciativa. Juan Pablo II nos recordaba en “el Monte del Gozo” compostelano en la vigilia de la noche del 19 de agosto de 1989 que “la tradición espiritual del Cristianismo no sólo subraya la importancia de nuestra búsqueda de Dios. Resalta algo todavía más importante: es Dios que nos busca. Él nos sale al encuentro”. ¡Cristo es, queridos jóvenes, el que os busca y sale al encuentro en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011! Dejarse encontrar por Él es la clave del éxito de toda Jornada Mundial de la Juventud. Y, por supuesto, también de ésta que hoy comenzamos. ¡Será vuestro éxito!
8. Benedicto XVI, nuestro Santo Padre, ha presidido las Jornadas de Colonia en agosto de 2005 y de Sydney en julio del 2008 en continuidad creativa con Juan Pablo II. ¡Inolvidables ambas! Pasado mañana, día 18 de agosto, llegará D.m. a Madrid, para presidir la que hoy y ahora se inicia con la Acción de Gracias y la Plegaria Eucarística de este atardecer madrileño en la Plaza de la Cibeles. En su llamada dirigida a vosotros, jóvenes del avanzado comienzo del Tercer Milenio, resuenan con nuevos y sugestivos acentos la misma solicitud paternal y el mismo amor que movió al Beato Juan Pablo II a instituir las Jornadas Mundiales de la Juventud. Vosotros, los jóvenes que os encontráis aquí, y otros muchos que hubieran deseado participar en nuestra Jornada de Madrid y no han podido o no han querido, sois la generación de Benedicto XVI. No es la misma que la de Juan Pablo II. Vuestro “sitio en la vida” tiene sus peculiaridades. Vuestros problemas y circunstancias vitales se han modificado. La globalización, las nuevas tecnologías de la comunicación, la crisis económica, etc., os condicionan para bien y, en muchas ocasiones, para mal. A los jóvenes de hoy, con raíces existenciales debilitadas por un rampante relativismo espiritual y moral, “encerrados por el poder dominante” (Benedicto XVI. Mensaje para la JMJ 2011, 1), y sin hallar sólidos fundamentos para vuestras vidas en la cultura y la sociedad actuales, incluso, no rara vez, en la propia familia…, se os tienta poderosamente hasta los límites de haceros perder la orientación en el camino de la vida: ¿Cómo no va a vacilar a veces vuestra fe? La juventud del siglo XXI necesita, tanto o más que las generaciones precedentes, encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo que busca su rostro. El joven de hoy necesita ver a Jesucristo cuando Él le sale al encuentro en la Palabra, en los Sacramentos, “también, muy especialmente, en la Eucaristía y en el Sacramento de la Penitencia, en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda” (Benedicto XVI. Mensaje, 4). Necesita verle y entrar en diálogo íntimo con Él, que le ama sin pedirle nada a cambio, salvo la respuesta de su amor. La intención del Papa, que tanto os quiere, va justamente en esta dirección: que experimentéis en la Comunión Católica de la Iglesia la verdad y la imperiosa urgencia de hacer vida vuestra el lema de la Jornada Mundial de la Juventud 2011: “arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Cf. Col 2,7).
9. Juan Pablo II concebía las Jornadas Mundiales de la Juventud como un valiosísimo instrumento de la nueva evangelización. También, nuestro Santo Padre Benedicto XVI.
Queridos jóvenes: ¡vivid, pues, esta celebración eucarística de la inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud agradeciendo al Señor el sentiros llamados desde este mismo momento a ser sus discípulos y testigos! ¡No lo dudéis! Jesucristo os muestra el camino y la meta de la verdadera felicidad. No sólo a vosotros; también a vuestros compañeros y amigos alejados de la práctica religiosa e, incluso, de la fe o desconocedores de la misma. Jesús os busca para enraizarse en vuestro corazón de jóvenes del Tercer Milenio. Vivid la celebración como la gran Plegaria de la Iglesia que ofrece el Sacrificio de Jesucristo Crucificado y Resucitado al Padre como suyo propio por la salvación de todos los hombres; y en la Comunión eucarística de su Cuerpo y de su Sangre no rehuyáis que os haga enteramente suyos. Tened presente estos días que el Señor, por medio del Papa, os va a preguntar: ¿aceptáis el formidable y hermoso reto de “la nueva evangelización” de vuestros jóvenes coetáneos? Respondedle que sí, recordando aquella vibrante y valiente llamada de Juan Pablo II en la Homilía del Monte del Gozo el 20 de agosto de 1989: ¡“No tengáis miedo a ser santos”! ¡“dejad que Cristo reine en vuestros corazones”! Respondedle que sí con toda la capacidad de ilusión y apertura generosa a los grandes ideales de la vida que os es tan propia. ¡Responded a la renovada llamada de Benedicto XVI con un claro y coherente compromiso de vida! Se evangeliza con las palabras y con las obras, hoy más que nunca. Juan Pablo II decía a los jóvenes españoles en la Vigilia Mariana de “Cuatro Vientos”, el 3 de mayo de 2003, que la nueva evangelización es una tarea de todos en la Iglesia: “En ella los laicos tienen un papel protagonista, especialmente los matrimonios y las familias cristianas, sin embargo, la evangelización requiere hoy con urgencia sacerdotes y personas consagradas. Por lo tanto, si en estos días oyes la llamada de Dios “que te dice: «¡Sígueme!» (Mc 2, 14; Lc 5.22), no lo acalles. Sé generoso, responde como María ofreciendo el sí gozoso de tu persona y de tu vida”.
10. Al cuidado maternal de la Virgen María, Madre del Señor y Madre de la Iglesia, nos confiamos al iniciar la Jornada Mundial de la Juventud 2011. Los madrileños la invocan como su Patrona bajo la advocación de “Santa María, la Real de la Almudena”. María ha velado siempre por la firmeza de la fe, por la certeza de la esperanza y por el ardor de la caridad de todas sus hijas e hijos de Madrid. ¡Que vele muy especialmente estos días por vosotros, los jóvenes de esta Jornada Mundial de la Juventud del 2011, peregrinos a esta ciudad eminentemente mariana que es Madrid para el encuentro con el Santo Padre! ¡Que os cuide como sólo ella sabe hacerlo!, ¡que cuide a nuestro Santo Padre Benedicto XVI, a los Obispos y sacerdotes, a todos vuestros Pastores y acompañantes! ¡que cuide y proteja a vuestras familias! Rememorando la oración de Juan Pablo II, recitada al finalizar la inolvidable Vigilia del Rosario, ya mencionada −¡su broche de oro!−, os invito a implorar esta noche a María con sus mismas palabras:
“Dios te salve, María, llena de gracia.
Esta noche te pido por los jóvenes
venidos a Madrid desde todos los rincones de la tierra,
jóvenes llenos de sueños y esperanzas.
Ellos son los centinelas del mañana,
el pueblo de las Bienaventuranzas:
son la esperanza viva de la Iglesia y del Papa.
Santa María, Madre de los jóvenes,
intercede para que sean testigos de Cristo Resucitado,
apóstoles humildes y valientes del tercer milenio,
heraldos generosos del Evangelio.
Santa María, Virgen Inmaculada,
reza con nosotros,
reza por nosotros”. Amén.
Santos Patronos de la JMJ 2011 −San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, San Ignacio de Loyola, San Juan de Ávila, San Francisco Javier, San Juan de la Cruz, Santa Rosa de Lima, San Rafael Arnáiz− ¡rogad por nosotros!
¡Beato Juan Pablo II ruega por nosotros, ruega por los jóvenes de la JMJ 2011 para que abran de par en par sus corazones a la gracia salvadora de Cristo, el único Redentor del hombre, en estos extraordinarios días del Espíritu en los que queremos “contar las maravillas del Señor a todas las naciones”!
Amén.
Envìa esta noticia a un amigo
Hoy en la Plaza Cibeles de Madrid
MADRID, martes 16 de agosto de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía que el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid, pronunció hoy durante la Misa de apertura de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, en la plaza de la Cibeles.
* * * * *
Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:
1. ¡Bienvenidos a Madrid para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud convocada por nuestro Santo Padre Benedicto XVI hace tres años en Sydney y que se inicia con la solemne celebración eucarística en esta céntrica Plaza madrileña de la Cibeles!
¡Bienvenidos Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos! ¡Os saludo con afecto fraterno en el Señor! Os acompañan numerosos sacerdotes, consagrados y consagradas y una ingente multitud de jóvenes, esperanza y futuro de nuestras Iglesias particulares, de nuestros pueblos y naciones, ¡de la Iglesia entera!
2. Permitidme que me dirija a ellos directamente como Pastor de la Iglesia Diocesana de Madrid y como Presidente de la Conferencia Episcopal Española y que les diga con todo el corazón:
Queridos jóvenes del mundo: ¡Bienvenidos a España! Muchos de vosotros habéis experimentado y apreciado ya en los días de la semana previa en vuestro recorrido por las Diócesis españolas la cordial acogida y el amor fraterno de vuestros hermanos los jóvenes de España, de sus familias, de sus comunidades y de sus Pastores. Habéis podido comprobar que esa actitud de brazos abiertos y de cálida simpatía tiene que ver profundamente con el hecho vivo de un viejo país formado por una comunidad de pueblos: ¡España!, cuya principal seña de identidad histórica, ¡de su cultura y modo de ser!, es la profesión de la fe cristiana de sus hijas e hijos en la comunión de la Iglesia Católica. La personalidad histórica de España se forja con rasgos inconfundibles en torno a la visión cristiana del hombre y de la vida desde los albores mismos de su historia, iniciada en gran medida con la primera andadura de la predicación apostólica en suelo español hace casi dos mil años. Uno de los más lúcidos escritores e intérpretes de la España contemporánea pudo decir: “España se constituye animada por un proyecto histórico que es su identificación con el cristianismo”1.
3. ¡Bienvenidos a España y bienvenidos a Madrid, su Capital! La Iglesia metropolitana de Madrid con sus Diócesis sufragáneas, Alcalá de Henares y Getafe, os abren no sólo las puertas físicas de sus parroquias, de sus colegios, de sus más variados edificios e instalaciones culturales y deportivas, junto con las cedidas generosamente por las instituciones públicas y privadas para este acontecimiento singular, sino, también, esos ámbitos más humana y cristianamente cálidos que son sus familias y sus comunidades. Es decir: ¡os abren las puertas de su corazón!
¡Sentíos como en vuestra propia casa, como en vuestro propio hogar! La Iglesia y el pueblo de Madrid quiso −y quiere− ser para todos vosotros desde ayer mismo, en ese siempre difícil momento de la llegada y del alojamiento de los peregrinos y durante los días de la Jornada que culminan el domingo, lugar propicio para vivir la amistad y la fraternidad cristiana en el marco a la vez humano y divino de la Iglesia Universal, que es Casa y Familia de los hijos de Dios esparcidos por toda la faz de la tierra. Y así como España no es inteligible sin su bimilenaria tradición católica, Madrid, residencia real y su Capital desde la segunda mitad del siglo XVI, en plena irrupción de la Modernidad, tampoco. Las raíces cristianas de esta ciudad, muy antiguas, bien identificadas al iniciarse el segundo milenio del cristianismo, siguen vivas y vigorosas influyendo en la configuración de su fisonomía social, cultural y humana, pero, sobre todo, de su alma: ¡el alma de sus hijos e hijas! ¡Madrid es una ciudad acogedora y cordial de todos los que la visitan, vengan de donde vengan!
4.Las Jornadas Mundiales de la Juventud, con su ya larga trayectoria de más de un cuarto de siglo, son inseparables del Beato, en cuya memoria celebramos esta tarde la Eucaristía en la Plaza de la Cibeles madrileña; muy cerca, por cierto, del lugar en que él mismo presidió tres grandes celebraciones en los años 1982, 1993 y 2003. Os estoy hablando del inolvidable, venerado y querido Juan Pablo II. ¡El Papa de los jóvenes! Con Juan Pablo II se inicia un periodo histórico nuevo, ¡inédito!, en la relación del Sucesor de Pedro con la juventud, y, consecuentemente, una hasta entonces desconocida relación de la Iglesia con sus jóvenes: relación directa, inmediata, de corazón a corazón, impregnada de una fe en el Señor, en Jesucristo, entusiasta, esperanzada, alegre, contagiosa. Desde aquella convocatoria primera de la Jornada de 1985 en Roma hasta esta Jornada de Madrid se ha ido desgranando una bella historia de fe, esperanza y amor en tres generaciones de jóvenes católicos y no católicos, que han visto cómo se transformaba su vida en Cristo y cómo surgían entre ellos innumerables vocaciones para el sacerdocio, la vida consagrada, el matrimonio cristiano y el apostolado. La santidad personal de Juan Pablo II brilla con un atractivo singular precisamente en este aspecto de la evangelización de los jóvenes contemporáneos. Nuestro Santo Padre Benedicto XVI no ha dudado en resaltar el amor a los jóvenes de Juan Pablo II en la Homilía de su Beatificación el primero de Mayo en la Plaza de San Pedro.
5. El secreto de esa luminosa personalidad, moldeada en la perfección de la caridad, se desvela fácilmente a la luz de la Palabra de Dios que ha sido proclamada. La clave de explicación de toda su vida, consagrada al Señor, a la Iglesia y al hombre, no es otra que su encendido amor a Jesucristo, del que, como San Pablo, no quiso apartarse nunca. Juan Pablo II pasó también en su vida por la aflicción, por la angustia, por la persecución, por las carencias más elementales en los años de la II Guerra Mundial, de la ocupación implacable y cruel de su patria, del despojo inhumano de los suyos… Sufrió el dolor de los perseguidos por la causa de Cristo antes y después de su elección a la Sede de Pedro: literalmente, hasta la sangre. Testigo indomable de la verdad y de la esperanza cristiana, vivió la verdad del “si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”, sin miedo a ninguna oposición interna o externa a la Iglesia. ¡Fue un valiente de Cristo! Nada pudo apartarle de su amor.
¡Que emocionante resulta imaginarse y revivir los momentos de su diálogo íntimo con el Señor cuando le pregunta si “le ama más que éstos”! ¡Cuántas veces le habrá respondido en las más críticas, doloridas y decisivas circunstancias de sus años de Pastor de la Iglesia Universal: “Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero”! El Papa sabía muy bien que apacentar las ovejas de Jesús comportaba dejase “ceñir” por otro y ser llevado adonde uno no quisiera.
6. Este amor apasionado a Jesucristo es precisamente lo que fascinaba y cautivaba a los jóvenes. Comprendían que de este modo ellos eran queridos y amados por el Papa de verdad: sin halagos, ni disimulos; ni interesada, engañosa o superficialmente; sino con toda la autenticidad del que sólo buscaba su bien, el bien de sus vidas: ¡su felicidad!, ¡su salvación! Y lo buscaba entregando, sin reservase nada, la propia vida. Lo intuían con el corazón más que lo razonaban con la cabeza. No es extraño, pues, que viesen en el Papa a aquel mensajero de la gracia y de la paz de Jesucristo, anunciado por el Profeta Isaías, cuando decía: “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la Buena Nueva, que pregona la victoria, que dice a Sión: «Tu Dios es rey»!”. Quien quiera que haya vivido las Jornadas Mundiales de Buenos Aires, Santiago de Compostela, Czestochowa, Denver, Manila, Paris, Roma, Toronto… habrá podido constatar que en la forma de recibir al Papa, con aquella mezcla tan entrañable de júbilo y respetuosa ternura, los jóvenes demostraban que le estaban reconociendo como aquel que venía a su encuentro en el nombre del Señor.
7. A partir de la IV Jornada Mundial de la Juventud en Santiago de Compostela en 1989 las Jornadas se conciben y viven como el final gozoso de una peregrinación, fuese cual fuese el lugar de su celebración, sintonizando con el estilo atrayente de la tradición cristiana. Al invitaros a participar en esta Jornada de Madrid, la vigésimo sexta, el Papa os está diciendo: poneos en camino para un nuevo encuentro con el Señor, el amigo, el hermano, ¡Jesucristo! El es el único que puede comprenderos y conduciros a la verdad; daros la vida que no acaba nunca; daros la felicidad: ¡el Amor verdadero! Sí, los jóvenes de las Jornadas Mundiales de la Juventud han sido desde Santiago de Compostela y para siempre peregrinos de la Iglesia. Recorren en comunión con ella un excepcional itinerario espiritual de consecuencias decisivas para el futuro de sus vidas. Comprueban que la senda señalada por el Sucesor de Pedro les lleva efectivamente a Cristo sin que ningún poder humano pueda impedirlo. Senda para su búsqueda; pero sobre todo, camino para su encuentro. Él es el que toma la iniciativa. Juan Pablo II nos recordaba en “el Monte del Gozo” compostelano en la vigilia de la noche del 19 de agosto de 1989 que “la tradición espiritual del Cristianismo no sólo subraya la importancia de nuestra búsqueda de Dios. Resalta algo todavía más importante: es Dios que nos busca. Él nos sale al encuentro”. ¡Cristo es, queridos jóvenes, el que os busca y sale al encuentro en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid 2011! Dejarse encontrar por Él es la clave del éxito de toda Jornada Mundial de la Juventud. Y, por supuesto, también de ésta que hoy comenzamos. ¡Será vuestro éxito!
8. Benedicto XVI, nuestro Santo Padre, ha presidido las Jornadas de Colonia en agosto de 2005 y de Sydney en julio del 2008 en continuidad creativa con Juan Pablo II. ¡Inolvidables ambas! Pasado mañana, día 18 de agosto, llegará D.m. a Madrid, para presidir la que hoy y ahora se inicia con la Acción de Gracias y la Plegaria Eucarística de este atardecer madrileño en la Plaza de la Cibeles. En su llamada dirigida a vosotros, jóvenes del avanzado comienzo del Tercer Milenio, resuenan con nuevos y sugestivos acentos la misma solicitud paternal y el mismo amor que movió al Beato Juan Pablo II a instituir las Jornadas Mundiales de la Juventud. Vosotros, los jóvenes que os encontráis aquí, y otros muchos que hubieran deseado participar en nuestra Jornada de Madrid y no han podido o no han querido, sois la generación de Benedicto XVI. No es la misma que la de Juan Pablo II. Vuestro “sitio en la vida” tiene sus peculiaridades. Vuestros problemas y circunstancias vitales se han modificado. La globalización, las nuevas tecnologías de la comunicación, la crisis económica, etc., os condicionan para bien y, en muchas ocasiones, para mal. A los jóvenes de hoy, con raíces existenciales debilitadas por un rampante relativismo espiritual y moral, “encerrados por el poder dominante” (Benedicto XVI. Mensaje para la JMJ 2011, 1), y sin hallar sólidos fundamentos para vuestras vidas en la cultura y la sociedad actuales, incluso, no rara vez, en la propia familia…, se os tienta poderosamente hasta los límites de haceros perder la orientación en el camino de la vida: ¿Cómo no va a vacilar a veces vuestra fe? La juventud del siglo XXI necesita, tanto o más que las generaciones precedentes, encontrar al Señor por la única vía que se ha demostrado espiritualmente eficaz: la del peregrino humilde y sencillo que busca su rostro. El joven de hoy necesita ver a Jesucristo cuando Él le sale al encuentro en la Palabra, en los Sacramentos, “también, muy especialmente, en la Eucaristía y en el Sacramento de la Penitencia, en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda” (Benedicto XVI. Mensaje, 4). Necesita verle y entrar en diálogo íntimo con Él, que le ama sin pedirle nada a cambio, salvo la respuesta de su amor. La intención del Papa, que tanto os quiere, va justamente en esta dirección: que experimentéis en la Comunión Católica de la Iglesia la verdad y la imperiosa urgencia de hacer vida vuestra el lema de la Jornada Mundial de la Juventud 2011: “arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Cf. Col 2,7).
9. Juan Pablo II concebía las Jornadas Mundiales de la Juventud como un valiosísimo instrumento de la nueva evangelización. También, nuestro Santo Padre Benedicto XVI.
Queridos jóvenes: ¡vivid, pues, esta celebración eucarística de la inauguración de la Jornada Mundial de la Juventud agradeciendo al Señor el sentiros llamados desde este mismo momento a ser sus discípulos y testigos! ¡No lo dudéis! Jesucristo os muestra el camino y la meta de la verdadera felicidad. No sólo a vosotros; también a vuestros compañeros y amigos alejados de la práctica religiosa e, incluso, de la fe o desconocedores de la misma. Jesús os busca para enraizarse en vuestro corazón de jóvenes del Tercer Milenio. Vivid la celebración como la gran Plegaria de la Iglesia que ofrece el Sacrificio de Jesucristo Crucificado y Resucitado al Padre como suyo propio por la salvación de todos los hombres; y en la Comunión eucarística de su Cuerpo y de su Sangre no rehuyáis que os haga enteramente suyos. Tened presente estos días que el Señor, por medio del Papa, os va a preguntar: ¿aceptáis el formidable y hermoso reto de “la nueva evangelización” de vuestros jóvenes coetáneos? Respondedle que sí, recordando aquella vibrante y valiente llamada de Juan Pablo II en la Homilía del Monte del Gozo el 20 de agosto de 1989: ¡“No tengáis miedo a ser santos”! ¡“dejad que Cristo reine en vuestros corazones”! Respondedle que sí con toda la capacidad de ilusión y apertura generosa a los grandes ideales de la vida que os es tan propia. ¡Responded a la renovada llamada de Benedicto XVI con un claro y coherente compromiso de vida! Se evangeliza con las palabras y con las obras, hoy más que nunca. Juan Pablo II decía a los jóvenes españoles en la Vigilia Mariana de “Cuatro Vientos”, el 3 de mayo de 2003, que la nueva evangelización es una tarea de todos en la Iglesia: “En ella los laicos tienen un papel protagonista, especialmente los matrimonios y las familias cristianas, sin embargo, la evangelización requiere hoy con urgencia sacerdotes y personas consagradas. Por lo tanto, si en estos días oyes la llamada de Dios “que te dice: «¡Sígueme!» (Mc 2, 14; Lc 5.22), no lo acalles. Sé generoso, responde como María ofreciendo el sí gozoso de tu persona y de tu vida”.
10. Al cuidado maternal de la Virgen María, Madre del Señor y Madre de la Iglesia, nos confiamos al iniciar la Jornada Mundial de la Juventud 2011. Los madrileños la invocan como su Patrona bajo la advocación de “Santa María, la Real de la Almudena”. María ha velado siempre por la firmeza de la fe, por la certeza de la esperanza y por el ardor de la caridad de todas sus hijas e hijos de Madrid. ¡Que vele muy especialmente estos días por vosotros, los jóvenes de esta Jornada Mundial de la Juventud del 2011, peregrinos a esta ciudad eminentemente mariana que es Madrid para el encuentro con el Santo Padre! ¡Que os cuide como sólo ella sabe hacerlo!, ¡que cuide a nuestro Santo Padre Benedicto XVI, a los Obispos y sacerdotes, a todos vuestros Pastores y acompañantes! ¡que cuide y proteja a vuestras familias! Rememorando la oración de Juan Pablo II, recitada al finalizar la inolvidable Vigilia del Rosario, ya mencionada −¡su broche de oro!−, os invito a implorar esta noche a María con sus mismas palabras:
“Dios te salve, María, llena de gracia.
Esta noche te pido por los jóvenes
venidos a Madrid desde todos los rincones de la tierra,
jóvenes llenos de sueños y esperanzas.
Ellos son los centinelas del mañana,
el pueblo de las Bienaventuranzas:
son la esperanza viva de la Iglesia y del Papa.
Santa María, Madre de los jóvenes,
intercede para que sean testigos de Cristo Resucitado,
apóstoles humildes y valientes del tercer milenio,
heraldos generosos del Evangelio.
Santa María, Virgen Inmaculada,
reza con nosotros,
reza por nosotros”. Amén.
Santos Patronos de la JMJ 2011 −San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, San Ignacio de Loyola, San Juan de Ávila, San Francisco Javier, San Juan de la Cruz, Santa Rosa de Lima, San Rafael Arnáiz− ¡rogad por nosotros!
¡Beato Juan Pablo II ruega por nosotros, ruega por los jóvenes de la JMJ 2011 para que abran de par en par sus corazones a la gracia salvadora de Cristo, el único Redentor del hombre, en estos extraordinarios días del Espíritu en los que queremos “contar las maravillas del Señor a todas las naciones”!
Amén.
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EVANGELIO DE HOY MIERCOLES 17-08-2011, CORRESPONDE EL MIÉCOLES XX DEL TIEMPO ORDINARIO
Contemplar el Evangelio de hoy
Día litúrgico: Miércoles XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 20,1-16): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo’. Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo. Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontrar a otros que estaban allí, les dice: ‘¿Por qué estáis aquí todo el día parados?’. Dícenle: ‘Es que nadie nos ha contratado’. Díceles: ‘Id también vosotros a la viña’.
»Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros’. Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno. Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno. Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario, diciendo: ‘Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor’. Pero él contestó a uno de ellos: ‘Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?’. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)
«Los últimos serán primeros y los primeros, últimos»
Hoy, la Palabra de Dios nos invita a ver que la “lógica” divina va mucho más allá de la lógica meramente humana. Mientras que los hombres calculamos («Pensaron que cobrarían más»: Mt 20,10), Dios —que es Padre entrañable—, simplemente, ama («¿Va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?»: Mt 20,15). Y la medida del Amor es no tener medida: «Amo porque amo, amo para amar» (San Bernardo).
Pero esto no hace inútil la justicia: «Os daré lo que sea justo» (Mt 20,4). Dios no es arbitrario y nos quiere tratar como hijos inteligentes: por esto es lógico que haga “tratos” con nosotros. De hecho, en otros momentos, las enseñanzas de Jesús dejan claro que a quien ha recibido más también se le exigirá más (recordemos la parábola de los talentos). En fin, Dios es justo, pero la caridad no se desentiende de la justicia; más bien la supera (cf. 1Cor 13,5).
Un dicho popular afirma que «la justicia por la justicia es la peor de las injusticias». Afortunadamente para nosotros, la justicia de Dios —repitámoslo, desbordada por su Amor— supera nuestros esquemas. Si de mera y estricta justicia se tratara, nosotros todavía estaríamos pendientes de redención. Es más, no tendríamos ninguna esperanza de redención. En justicia estricta no mereceríamos ninguna redención: simplemente, quedaríamos desposeídos de aquello que se nos había regalado en el momento de la creación y que rechazamos en el momento del pecado original. Examinémonos, por tanto, de cómo andamos de juicios, comparaciones y cálculos cuando tratamos con los demás.
Además, si de santidad hablamos, hemos de partir de la base de que todo es gracia. La muestra más clara es el caso de Dimas, el buen ladrón. Incluso, la posibilidad de merecer ante Dios es también una gracia (algo que se nos concede gratuitamente). Dios es el amo, nuestro «propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña» (Mt 20,1). La viña (es decir, la vida, el cielo...) es de Él; a nosotros se nos invita, y no de cualquier manera: es un honor poder trabajar ahí y podernos “ganar” el cielo.
Día litúrgico: Miércoles XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 20,1-16): En aquel tiempo, Jesús dijo a los discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, les dijo: ‘Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo’. Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo. Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontrar a otros que estaban allí, les dice: ‘¿Por qué estáis aquí todo el día parados?’. Dícenle: ‘Es que nadie nos ha contratado’. Díceles: ‘Id también vosotros a la viña’.
»Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: ‘Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros’. Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno. Al venir los primeros pensaron que cobrarían más, pero ellos también cobraron un denario cada uno. Y al cobrarlo, murmuraban contra el propietario, diciendo: ‘Estos últimos no han trabajado más que una hora, y les pagas como a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el calor’. Pero él contestó a uno de ellos: ‘Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No te ajustaste conmigo en un denario? Pues toma lo tuyo y vete. Por mi parte, quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿Es que no puedo hacer con lo mío lo que quiero? ¿O va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?’. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
Comentario: Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)
«Los últimos serán primeros y los primeros, últimos»
Hoy, la Palabra de Dios nos invita a ver que la “lógica” divina va mucho más allá de la lógica meramente humana. Mientras que los hombres calculamos («Pensaron que cobrarían más»: Mt 20,10), Dios —que es Padre entrañable—, simplemente, ama («¿Va a ser tu ojo malo porque yo soy bueno?»: Mt 20,15). Y la medida del Amor es no tener medida: «Amo porque amo, amo para amar» (San Bernardo).
Pero esto no hace inútil la justicia: «Os daré lo que sea justo» (Mt 20,4). Dios no es arbitrario y nos quiere tratar como hijos inteligentes: por esto es lógico que haga “tratos” con nosotros. De hecho, en otros momentos, las enseñanzas de Jesús dejan claro que a quien ha recibido más también se le exigirá más (recordemos la parábola de los talentos). En fin, Dios es justo, pero la caridad no se desentiende de la justicia; más bien la supera (cf. 1Cor 13,5).
Un dicho popular afirma que «la justicia por la justicia es la peor de las injusticias». Afortunadamente para nosotros, la justicia de Dios —repitámoslo, desbordada por su Amor— supera nuestros esquemas. Si de mera y estricta justicia se tratara, nosotros todavía estaríamos pendientes de redención. Es más, no tendríamos ninguna esperanza de redención. En justicia estricta no mereceríamos ninguna redención: simplemente, quedaríamos desposeídos de aquello que se nos había regalado en el momento de la creación y que rechazamos en el momento del pecado original. Examinémonos, por tanto, de cómo andamos de juicios, comparaciones y cálculos cuando tratamos con los demás.
Además, si de santidad hablamos, hemos de partir de la base de que todo es gracia. La muestra más clara es el caso de Dimas, el buen ladrón. Incluso, la posibilidad de merecer ante Dios es también una gracia (algo que se nos concede gratuitamente). Dios es el amo, nuestro «propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña» (Mt 20,1). La viña (es decir, la vida, el cielo...) es de Él; a nosotros se nos invita, y no de cualquier manera: es un honor poder trabajar ahí y podernos “ganar” el cielo.
martes, 16 de agosto de 2011
INAUGURACIÓN OFICIAL DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 16-08-11
FIEL AL COMPROMISO QUE LES HE HECHO AMIGOS LECTORES, HOY LES VOY A COMENTAR LA INAUGURACIÓN OFICIAL DE LA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD MADRID 2011
AMIGOS, HA COMENZADO YA OFICIALMENTE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2011 Y COMIENZA, COMO ES NATURAL EN TODA OBRA DE LA IGLESIA, CON LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA LA CUAL HA SIDO PRESIDIDA POR EL CARDENAL ARZOBISPO DE MADRID Y PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, MONSEÑOR ROUCO VARELA
HA SIDO UN ACTO EXTRAORDINARIO, PRIMERO COMO NO PUEDE SER DE OTRA FORMA, LA EUCARISTÍA, UNA EUCARISTÍA EN LA QUE HA ESTADO PRESENTE, NO FÍSICAMENTE COMO ES NATURAL PERO SI EN EL AMBIENTE, EL BEATO JUAN PABLO II, PATRONO DE ESTA JORNADA MUNDIAL.
SIN LUGAR A DUDAS HA SIDO IMPRESIONANTE VER A TRAVÉS DEL TELEVISOR, EN EL CANAL 13TV DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, LA INMENSA CANTIDAD DE JUVENTUD PRESENTE EN CIBELES.
EL CARDENAL ROUCO HA ESTADO IMPECABLE EN SU HOMILÍA, DONDE HA DESTACADO PRIMERO LA FIGURA DEL BEATO JUAN PABLO II COMO EL IMPULSOR - FUNDADOR DE ESTAS JORNADAS, DE TAL FORMA QUE EN EL AMPÓN ESTABA LA RELIQUIA DEL BEATO, REGALO DEL CARDENAL DE CRACOVIA MONSEÑOR STANISLAW DZWISZ
ESTA JORNADA MUNDIAL HA SIDO DEFINIDA POR MONSEÑOR ROUCO COMO LA GENERACIÓN DE BENEDICTO XVI.
LOS PARTICIPANTES DE NUESTRA DIÓCESIS EN LA JMJ
- 693 jóvenes.
- 20 sacerdotes.
- 50 animadores acompañantes.
- 20 jóvenes pertenecen a los institutos diocesanos.
- Se han incorporado varios jóvenes no bautizados que ya han comenzado el proceso de formación para recibir el bautismo
DE VERDAD, ESTOS DATOS REPRESENTA LA GRAN ESPERANZA, ¡QUE BUENO SI DIOS QUISIERA QUE EL DIEZ POR CIENTO TENGAN EL ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO Y QUE ATENDIENDO A SU LLAMADA LO DEJEN TODO Y SEAN LLAMADOS AL SACERDOCIO.
¡AMIGOS! SI TIENEN TELEVISOR Y PUEDEN CONECTAR CON 13 TV. NO DEJEN DE VER TODO EL DESARROLLO DE LA JORNADA MUNDIAL, MAÑANA COMIENZA A LA NUEVE DE LA MAÑANA Y ESTARÁ PRÁCTICAMENTE TODO EL DÍA DÁNDONOS INFORMACIÓN VISUAL DE ESTE ACONTECIMIENTO.
OREMOS INTENSAMENTE Y PIDAMOS A DIOS Y A NUESTRA MADRE LA VIRGEN DEL PINO, QUE EN ESTOS DÍAS SE HAGA REALIDAD EL ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO DE TODOS LOS ASISTENTES Y DE FORMA ESPECIAL LOS PARTICIPANTES DE NUESTRA DIÓCESIS.
HASTA MAÑANA SI DIOS QUIERE.
FDO. BLAS GONZÁLEZ
FIEL AL COMPROMISO QUE LES HE HECHO AMIGOS LECTORES, HOY LES VOY A COMENTAR LA INAUGURACIÓN OFICIAL DE LA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD MADRID 2011
AMIGOS, HA COMENZADO YA OFICIALMENTE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 2011 Y COMIENZA, COMO ES NATURAL EN TODA OBRA DE LA IGLESIA, CON LA CELEBRACIÓN DE LA EUCARISTÍA LA CUAL HA SIDO PRESIDIDA POR EL CARDENAL ARZOBISPO DE MADRID Y PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, MONSEÑOR ROUCO VARELA
HA SIDO UN ACTO EXTRAORDINARIO, PRIMERO COMO NO PUEDE SER DE OTRA FORMA, LA EUCARISTÍA, UNA EUCARISTÍA EN LA QUE HA ESTADO PRESENTE, NO FÍSICAMENTE COMO ES NATURAL PERO SI EN EL AMBIENTE, EL BEATO JUAN PABLO II, PATRONO DE ESTA JORNADA MUNDIAL.
SIN LUGAR A DUDAS HA SIDO IMPRESIONANTE VER A TRAVÉS DEL TELEVISOR, EN EL CANAL 13TV DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA, LA INMENSA CANTIDAD DE JUVENTUD PRESENTE EN CIBELES.
EL CARDENAL ROUCO HA ESTADO IMPECABLE EN SU HOMILÍA, DONDE HA DESTACADO PRIMERO LA FIGURA DEL BEATO JUAN PABLO II COMO EL IMPULSOR - FUNDADOR DE ESTAS JORNADAS, DE TAL FORMA QUE EN EL AMPÓN ESTABA LA RELIQUIA DEL BEATO, REGALO DEL CARDENAL DE CRACOVIA MONSEÑOR STANISLAW DZWISZ
ESTA JORNADA MUNDIAL HA SIDO DEFINIDA POR MONSEÑOR ROUCO COMO LA GENERACIÓN DE BENEDICTO XVI.
LOS PARTICIPANTES DE NUESTRA DIÓCESIS EN LA JMJ
- 693 jóvenes.
- 20 sacerdotes.
- 50 animadores acompañantes.
- 20 jóvenes pertenecen a los institutos diocesanos.
- Se han incorporado varios jóvenes no bautizados que ya han comenzado el proceso de formación para recibir el bautismo
DE VERDAD, ESTOS DATOS REPRESENTA LA GRAN ESPERANZA, ¡QUE BUENO SI DIOS QUISIERA QUE EL DIEZ POR CIENTO TENGAN EL ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO Y QUE ATENDIENDO A SU LLAMADA LO DEJEN TODO Y SEAN LLAMADOS AL SACERDOCIO.
¡AMIGOS! SI TIENEN TELEVISOR Y PUEDEN CONECTAR CON 13 TV. NO DEJEN DE VER TODO EL DESARROLLO DE LA JORNADA MUNDIAL, MAÑANA COMIENZA A LA NUEVE DE LA MAÑANA Y ESTARÁ PRÁCTICAMENTE TODO EL DÍA DÁNDONOS INFORMACIÓN VISUAL DE ESTE ACONTECIMIENTO.
OREMOS INTENSAMENTE Y PIDAMOS A DIOS Y A NUESTRA MADRE LA VIRGEN DEL PINO, QUE EN ESTOS DÍAS SE HAGA REALIDAD EL ENCUENTRO PERSONAL CON CRISTO DE TODOS LOS ASISTENTES Y DE FORMA ESPECIAL LOS PARTICIPANTES DE NUESTRA DIÓCESIS.
HASTA MAÑANA SI DIOS QUIERE.
FDO. BLAS GONZÁLEZ
EVANGELIO CORRESPONDIENTE AL MARTES XX DEL TIEMPO ORDINARIO, HOY FESTIVIDAD DE SAN ROQUE
Contemplar el Evangelio de hoy
Día litúrgico: Martes XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 19,23-30): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?». Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».
Comentario: Rev. D. Fernando PERALES i Madueño (Terrassa, Barcelona, España)
«Un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos... Entonces, ¿quién se podrá salvar?»
Hoy contemplamos la reacción que suscitó entre los oyentes el diálogo del joven rico con Jesús: «¿Quién se podrá salvar?» (Mt 19,25). Las palabras del Señor dirigidas al joven rico son manifiestamente duras, pretenden sorprender, despertar nuestras somnolencias. No se trata de palabras aisladas, accidentales en el Evangelio: veinte veces repite este tipo de mensaje. Lo debemos recordar: Jesús advierte contra los obstáculos que suponen las riquezas, para entrar en la vida...
Y, sin embargo, Jesús amó y llamó a hombres ricos, sin exigirles que abandonaran sus responsabilidades. La riqueza en sí misma no es mala, sino su origen si fue injustamente adquirida, o su destino, si se utiliza egoístamente sin tener en cuenta a los más desfavorecidos, si cierra el corazón a los verdaderos valores espirituales (donde no hay necesidad de Dios).
«¿Quién se podrá salvar?». Jesús responde: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible» (Mt 19,26). —Señor, Tú conoces bien las habilidades de los hombres para atenuar tu Palabra. Tengo que decírtelo, ¡Señor, ayúdame! Convierte mi corazón.
Después de marchar el joven rico, entristecido por su apego a sus riquezas, Pedro tomó la palabra y dijo: —Concede, Señor, a tu Iglesia, a tus Apóstoles ser capaces de dejarlo todo por Ti.
«En la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria...» (Mt 19,28). Tu pensamiento se dirige a ese “día”, hacia ese futuro. Tú eres un hombre con tendencia hacia el fin del mundo, hacia la plenitud del hombre. En ese tiempo, Señor, todo será nuevo, renovado, bello.
Jesucristo nos dice: —Vosotros, que lo habéis dejado todo por el Reino, os sentaréis con el Hijo del Hombre... Recibiréis el ciento por uno de lo que habéis dejado... Y heredaréis la vida eterna... (cf. Mt 19,28-29).
El futuro que Tú prometes a los tuyos, a los que te han seguido renunciando a todos los obstáculos... es un futuro feliz, es la abundancia de la vida, es la plenitud divina.
—Gracias, Señor. ¡Condúceme hasta ese día!
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Día litúrgico: Martes XX del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mt 19,23-30): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?». Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?». Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna. Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».
Comentario: Rev. D. Fernando PERALES i Madueño (Terrassa, Barcelona, España)
«Un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos... Entonces, ¿quién se podrá salvar?»
Hoy contemplamos la reacción que suscitó entre los oyentes el diálogo del joven rico con Jesús: «¿Quién se podrá salvar?» (Mt 19,25). Las palabras del Señor dirigidas al joven rico son manifiestamente duras, pretenden sorprender, despertar nuestras somnolencias. No se trata de palabras aisladas, accidentales en el Evangelio: veinte veces repite este tipo de mensaje. Lo debemos recordar: Jesús advierte contra los obstáculos que suponen las riquezas, para entrar en la vida...
Y, sin embargo, Jesús amó y llamó a hombres ricos, sin exigirles que abandonaran sus responsabilidades. La riqueza en sí misma no es mala, sino su origen si fue injustamente adquirida, o su destino, si se utiliza egoístamente sin tener en cuenta a los más desfavorecidos, si cierra el corazón a los verdaderos valores espirituales (donde no hay necesidad de Dios).
«¿Quién se podrá salvar?». Jesús responde: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible» (Mt 19,26). —Señor, Tú conoces bien las habilidades de los hombres para atenuar tu Palabra. Tengo que decírtelo, ¡Señor, ayúdame! Convierte mi corazón.
Después de marchar el joven rico, entristecido por su apego a sus riquezas, Pedro tomó la palabra y dijo: —Concede, Señor, a tu Iglesia, a tus Apóstoles ser capaces de dejarlo todo por Ti.
«En la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria...» (Mt 19,28). Tu pensamiento se dirige a ese “día”, hacia ese futuro. Tú eres un hombre con tendencia hacia el fin del mundo, hacia la plenitud del hombre. En ese tiempo, Señor, todo será nuevo, renovado, bello.
Jesucristo nos dice: —Vosotros, que lo habéis dejado todo por el Reino, os sentaréis con el Hijo del Hombre... Recibiréis el ciento por uno de lo que habéis dejado... Y heredaréis la vida eterna... (cf. Mt 19,28-29).
El futuro que Tú prometes a los tuyos, a los que te han seguido renunciando a todos los obstáculos... es un futuro feliz, es la abundancia de la vida, es la plenitud divina.
—Gracias, Señor. ¡Condúceme hasta ese día!
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lunes, 15 de agosto de 2011
COMIENZA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, BIENVENIDA A SU SANTIDAD , BENEDICTO XVI.
COMIENZA LA SEMANA DE LA JORNADA MUNDIAL
DE LA JUVENTUD-MADRID 2011
¡AMIGOS! LLEGÓ LA TAN ANUNCIADA Y ANSIADA SEMANA DE LA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, Y, AGRADECIDOS, HEMOS DE DAR LA BIENVENIDA A NUESTRO SANTO PADRE BENEDICTO XVI.
BIENVENIDO SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
¡SANTO PADRE!, BIENVENIDO POR UNA VEZ MÁS QUERER VISITAR A ESPAÑA, TIERRA DE MARÍA, COMO DECÍA SU ANTECESOR, EL YA BEATO JUAN PABLO II, DESIGNADO PATRONO DE ESTA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD.
'SANTO PADRE!, LE DESEO UNA FELIZ Y TRANQUILA ESTANCIA AL MISMO TIEMPO QUE DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE LA CABEZA PRINCIPAL DE NUESTRA IGLESIA CATÓLICA, SUCESOR DE PEDRO, HA QUERIDO VISITARNOS EN VIAJE APOSTÓLICO-EVANGÉLICO.
MUCHOS ESPAÑOLES LE ESTÁN ACOMPAÑANDO Y ENTRE ELLOS HAY BASTANTES CANARIOS QUE HAN QUERIDO PARTICIPAR EN ESE MAGNO ACONTECIMIENTO, OTROS CANARIOS ESTAREMOS AL LADO DE SU SANTIDAD EN ESPÍRITU ACOMPAÑÁNDOLE CON NUESTRAS ORACIONES PARA QUE SU VISITA SEA FRUCTIFERA Y TRANSFORMADORA DE LA SOCIEDAD QUE NOS RODEA
‘SANTO PADRE!, APROVECHANDO ESTA BIENVENIDA, QUIERO PEDIRLE LO SIGUIENTE:
1º,- QUE INFUNDA EN LA JUVENTUD EL DESEO ARDIENTE DE QUERER REALIZAR UN TU A TU CON JESÚS, PARA QUE LES ORIENTE SOBRE LA VERDADERA LIBERTAD, HACIÉNDOLES VER QUE NO HAY NADA MEJOR QUE INTIMAR CON JESÚS.
2º.- QUE INFUNDA EN LOS SACERDOTES Y OBISPOS QUE A LO LARGO DE ESTA SEMANA LES VA ACOMPAÑAR, QUE SEAN AUTÉNTICOS MINISTROS DE CRISTO, NO SOLO CUANDO HAY UN ACTO DE ESTA NATURALEZA, SINO TODOS LOS DÍAS DE SU VIDA SACERDOTAL A EJEMPLO DEL SANTO CURA DE ARS.
3º.- QUE LE TOMEN COMO MODELO A SEGUIR YA QUE CON SUS 85 AÑOS Y LA ENERGÍA QUE SANTIDAD .POSEE, LE SIRVA A NUESTROS OBISPOS Y SACERDOTES QUE REALICEN UNA ENTREGA MAS COMPROMETIDA EN LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO.
EN FIN SANTO PADRE, LOS ESPAÑOLES Y DENTRO DE ESE CONJUNTO, LOS HABITANTES DE GRAN CANARIA Y DE TODO EL ARCHIPIÉLAGO NOS SENTIMOS ORGULLOSOS DE SU SANTIDAD POR QUE NOS HACE CADA DÍA DARLE LAS GRACIAS AL ESPÍRITU SANTO POR EL INMENSO REGALO QUE NOS HA PROPORCIONADO EL ESPÍRITU SANTO AL DESIGNARLE COMO SUMO PONTÍFICE DE NUESTRA IGLESIA.
¡SANTO PADRE! DIOS QUIERA QUE PUEDA VENIR A VISITARNOS, SEGURO QUE NUESTRA DIÓCESIS SE TRANSFORMARÍA, NUESTRAS ISLAS SON TIERRAS DE MISIÓN Y AHORA MISMO ESTÁ SEDIENTA DE UNA VOZ AUTORIZADA QUE NOS TRANSFORME Y NOS PONGA EN MARCHA
¡SANTIDAD! QUEREMOS DESEARLE UNA
“FELIZ ESTANCIA EN ESPAÑA, Y, QUE JESÚS DERRAME
SOBRE NOSOTROS ABUNDANTES GRACIAS.
PARA VIVIR PLENAMENTE EL ESPÍRITU DEL
EVANGELIO, SIENDO, NO SÓLO CREYENTES, SINO
COMO DICE SU SANTIDAD TAMBIÉN CREÍBLES
FDO. BLAS GONZÁLEZ
DE LA JUVENTUD-MADRID 2011
¡AMIGOS! LLEGÓ LA TAN ANUNCIADA Y ANSIADA SEMANA DE LA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD, Y, AGRADECIDOS, HEMOS DE DAR LA BIENVENIDA A NUESTRO SANTO PADRE BENEDICTO XVI.
BIENVENIDO SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
¡SANTO PADRE!, BIENVENIDO POR UNA VEZ MÁS QUERER VISITAR A ESPAÑA, TIERRA DE MARÍA, COMO DECÍA SU ANTECESOR, EL YA BEATO JUAN PABLO II, DESIGNADO PATRONO DE ESTA 26 JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD.
'SANTO PADRE!, LE DESEO UNA FELIZ Y TRANQUILA ESTANCIA AL MISMO TIEMPO QUE DOY GRACIAS A DIOS, PORQUE LA CABEZA PRINCIPAL DE NUESTRA IGLESIA CATÓLICA, SUCESOR DE PEDRO, HA QUERIDO VISITARNOS EN VIAJE APOSTÓLICO-EVANGÉLICO.
MUCHOS ESPAÑOLES LE ESTÁN ACOMPAÑANDO Y ENTRE ELLOS HAY BASTANTES CANARIOS QUE HAN QUERIDO PARTICIPAR EN ESE MAGNO ACONTECIMIENTO, OTROS CANARIOS ESTAREMOS AL LADO DE SU SANTIDAD EN ESPÍRITU ACOMPAÑÁNDOLE CON NUESTRAS ORACIONES PARA QUE SU VISITA SEA FRUCTIFERA Y TRANSFORMADORA DE LA SOCIEDAD QUE NOS RODEA
‘SANTO PADRE!, APROVECHANDO ESTA BIENVENIDA, QUIERO PEDIRLE LO SIGUIENTE:
1º,- QUE INFUNDA EN LA JUVENTUD EL DESEO ARDIENTE DE QUERER REALIZAR UN TU A TU CON JESÚS, PARA QUE LES ORIENTE SOBRE LA VERDADERA LIBERTAD, HACIÉNDOLES VER QUE NO HAY NADA MEJOR QUE INTIMAR CON JESÚS.
2º.- QUE INFUNDA EN LOS SACERDOTES Y OBISPOS QUE A LO LARGO DE ESTA SEMANA LES VA ACOMPAÑAR, QUE SEAN AUTÉNTICOS MINISTROS DE CRISTO, NO SOLO CUANDO HAY UN ACTO DE ESTA NATURALEZA, SINO TODOS LOS DÍAS DE SU VIDA SACERDOTAL A EJEMPLO DEL SANTO CURA DE ARS.
3º.- QUE LE TOMEN COMO MODELO A SEGUIR YA QUE CON SUS 85 AÑOS Y LA ENERGÍA QUE SANTIDAD .POSEE, LE SIRVA A NUESTROS OBISPOS Y SACERDOTES QUE REALICEN UNA ENTREGA MAS COMPROMETIDA EN LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO.
EN FIN SANTO PADRE, LOS ESPAÑOLES Y DENTRO DE ESE CONJUNTO, LOS HABITANTES DE GRAN CANARIA Y DE TODO EL ARCHIPIÉLAGO NOS SENTIMOS ORGULLOSOS DE SU SANTIDAD POR QUE NOS HACE CADA DÍA DARLE LAS GRACIAS AL ESPÍRITU SANTO POR EL INMENSO REGALO QUE NOS HA PROPORCIONADO EL ESPÍRITU SANTO AL DESIGNARLE COMO SUMO PONTÍFICE DE NUESTRA IGLESIA.
¡SANTO PADRE! DIOS QUIERA QUE PUEDA VENIR A VISITARNOS, SEGURO QUE NUESTRA DIÓCESIS SE TRANSFORMARÍA, NUESTRAS ISLAS SON TIERRAS DE MISIÓN Y AHORA MISMO ESTÁ SEDIENTA DE UNA VOZ AUTORIZADA QUE NOS TRANSFORME Y NOS PONGA EN MARCHA
¡SANTIDAD! QUEREMOS DESEARLE UNA
“FELIZ ESTANCIA EN ESPAÑA, Y, QUE JESÚS DERRAME
SOBRE NOSOTROS ABUNDANTES GRACIAS.
PARA VIVIR PLENAMENTE EL ESPÍRITU DEL
EVANGELIO, SIENDO, NO SÓLO CREYENTES, SINO
COMO DICE SU SANTIDAD TAMBIÉN CREÍBLES
FDO. BLAS GONZÁLEZ
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